Chilenos
"Joaquín, el Asaltante de la Montaña" Representación del artista por Joaquín Murrieta. Original en el Salón de Historia de California, Biblioteca Estatal de California, Sacramento, California. *Observación: se disputa si Murietta vino desde México o Chile. Fecha: 1848. (Cortesía de la Biblioteca Estatal de California)
Las noticias del descubrimiento de oro en 1848 llegaron rápidamente a puertos extranjeros del Pacífico, incluso a la ciudad chilena de Valparaíso. El oro de California atraía a los buscadores chilenos tanto como a los de la costa este de los Estados Unidos. A pesar de que los estadounidenses y los chilenos tenían el mismo objetivo, hacerse ricos en los yacimientos de oro, había importantes diferencias entre ellos, y eso significaba que cada uno tendría experiencias muy diferentes al llegar a California.
Tanto los chilenos como los estadounidenses viajaban mayormente por mar. Sin embargo, sus grupos de minería eran muy diferentes. En su mayoría, los estadounidenses viajaban solos o llegaban formando parte de compañías de hombres organizadas de manera improvisada. Muchos chilenos transportaban todo su sistema de trabajo en los barcos hasta los yacimientos de oro. Los estadounidenses del norte utilizaban un sistema de trabajo libre. Los chilenos trabajaban con un sistema estratificado de castas en el que un patrón, que era el dueño de las tierras, tenía dos tipos de obreros trabajando para él: tenant laborers y peónes o indentured servants. Cuando un patrón chileno llegaba a los yacimientos de oro, llevaba consigo a muchos obreros que tenían muy pocas posibilidades de ganar dinero.
La historiadora Susan Lee Johnson informó que los chilenos habían emigrado, en su mayoría, a las minas del sur o a los yacimientos de oro a orillas de los ríos Merced, Tuolumne, Stanislaus y Mokelumne. Allí ellos trabajaron con bateos buscando oro en los arroyos junto a aborígenes Miwok, mexicanos, franceses, chinos, angloamericanos y un pequeño número de negros.
