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Japoneses

  • Chiura Obata (1885–1975)
  • JAPÓN

Chiura Obata (1885-1975), célebre artista japonés y profesor en la Universidad de California, en Berkeley

El artista japonés Chiura Obata enseñaba arte en la Universidad de California, en Berkeley, y administraba una galería y una tienda de insumos para artistas en la primavera de 1942, cuando el Presidente Theodore Roosevelt ordenó la encarcelación de todos los individuos descendientes de japoneses radicados en la costa oeste de los Estados Unidos.

Dado que los Estados Unidos estaban en guerra con Japón, el gobierno estadounidense consideró a todos los japoneses, incluidos los ciudadanos estadounidenses, como una amenaza para la seguridad nacional. Obata; su esposa, Haruko Kohashi, otra artista reconocida; y sus dos hijos se encontraban entre las 110 000 personas de origen japonés que fueron expulsadas de sus hogares en la costa oeste de California y enviadas a campamentos de reclusión.

No mucho antes, Obata había asistido a una reunión de americanos de origen japonés, donde escuchó una conversación entre políticos acerca del plan del gobierno de expulsar a los japoneses de la costa oeste. Más tarde escribió:

"Esto realmente me sorprendió […]. Se puede evacuar a la gente por un desastre natural, como una inundación, una marea alta o un incendio, pero no se puede inventar una evacuación artificial. No creemos en esto. Hacer algo como esto contra los japoneses es básicamente ir en contra del principio de fundación de los Estados Unidos. Yo les dije que estaba totalmente en desacuerdo, y tuvimos una acalorada discusión".

Antes de irse. Obata y su familia vendieron la mercadería de su tienda y galería, y guardaron sus pertenencias en las casas de amigos. La Universidad de California, en Berkeley, decidió conservar las pinturas más preciadas de Obata.

Los Obata pasaron cinco meses en un campamento de reclusión en San Bruno, California. Luego la familia, junto con la mayoría de los japoneses de la bahía de San Francisco, fue enviada al Campo de Reubicación Topaz en el desierto sur de Salt Lake City, Utah. El clima de Topaz era extremadamente hostil, con veranos de calor agobiante e inviernos de fríos glaciales. Los fuertes vientos y las tormentas de arena eran una amenaza constante. Aun así, Obata sacó ventaja de esta terrible situación y abrió una escuela de arte en el campamento a fines de 1942. Recordando por qué organizó la escuela, Obata escribió:

"Estamos en el medio de una guerra mundial. ¿Cuál es nuestra esperanza? ¿Cuál es nuestro objetivo? El más elevado objetivo y la esperanza del arte es una paz fuerte y arraigada. Frente a este elevado objetivo, el lado malvado de la humanidad (como la discriminación racial, el egotismo, el egoísmo y el odio) queda totalmente expuesto".

A principios de 1943, muchos recluidos obtuvieron permiso para abandonar el campamento, aunque no podían regresar a la costa oeste mientras permaneciera la orden de exclusión del gobierno.

Los Obata ya habían abandonado Topaz en el verano de 1943 y pasaron el resto del período de guerra viviendo y trabajando en Saint Louis, Missouri.

Años más tarde, Obata escribió sobre la guerra:

"Todos sufrieron alguna pérdida. Es evidente que este tipo de reubicación artificial no puede ser beneficioso para la gente, la sociedad ni la política […]. En pocas palabras, la dificultad más grande fue no poder trabajar a pleno para hacer realidad nuestras expectativas y anhelos".

Obata siempre quiso regresar a su amada California, y en una carta al administrador de la Universidad de California, en Berkeley, escribió:

"Es mi deseo y también el de la Sra. Obata, desde que nos evacuaron de Berkeley el 30 de abril de 1942, volver a este lugar, ya que siempre lo tuvimos en mente. Por este motivo, le he solicitado tantas veces que extienda mi licencia de manera indefinida. Pasé la mayor parte de los mejores años de mi vida en California. Por eso, naturalmente, le debo infinitos favores a la naturaleza, a la madre tierra en California y a todos los amigos que me trataron con tanta amabilidad durante tantos años".

Cuando se levantó la orden de exclusión en enero de 1945, y llegó el final de la guerra, los Obata dejaron Missouri para dirigirse a Berkeley. Obata fue más afortunado que la mayoría de los recluidos que retornaban a sus hogares, ya que muchos sufrieron ataques de discriminación y violencia. Su puesto como profesor en la Universidad de California, en Berkeley, lo estaba esperando. Sin embargo, los Obata contaban con poco dinero, y no fue fácil encontrar un nuevo hogar.

En 1954 obtuvieron la ciudadanía de los Estados Unidos. Antiguas leyes inmigratorias no les habían permitido dar este paso anteriormente. Obata se retiró como profesor de la Universidad ese mismo año, pero continuó trabajando. Se dedicó a viajar con estadounidenses a Japón, para que conocieran los tesoros del arte japonés, y a dar clases de pintura en su casa de Berkeley, California.

Obata murió en 1975, a la edad de 90 años. Sus obras se exponen en museos y galerías alrededor del mundo.