Homosexuales y Lesbianas

Hacia San Francisco en la década de 1970
Los homosexuales y lesbianas siempre formaron parte de la sociedad, fueran o no reconocidos como tales, y llegaron a California con cada gran ola migratoria. Sin embargo, fue entre 1950 y 1980 que se encendió la llama de los movimientos por los derechos civiles homosexuales y que San Francisco se convirtió en una fuente de esperanza para los gays y lesbianas de todo el mundo. En el transcurso de la década de 1950 y a principios de la década de 1960, generalmente se consideraba a los homosexuales como infractores de la ley y pervertidos sexuales, pero, para fines de la década de 1970, se habían convertido en una minoría respetada que contribuyó a la cultura de la ciudad y que tuvo funcionarios electos en los cargos públicos más altos.
La década de 1950 y 1960, y los primeros grupos Homophile
Organizaciones tales como Mattachine Society (fundada en 1953), el primer grupo importante que luchó por los derechos civiles de los gays en los Estados Unidos, y the Daughters of Bilitis (fundada en 1955), el primer grupo en luchar por los derechos civiles y defensa de lesbianas, publicaron revistas tales como la Mattachine Review, orientada a hombres, y The Ladder, orientada a lesbianas. Estas organizaciones formaban parte de lo que en aquel entonces se denominaba el Homophile Movement. Sus publicaciones eran un mensaje inspirador para hombres y mujeres de todo el país y el mundo. Parecían decir: “Ven a San Francisco. Aquí hay esperanza”. Mattachine Review continuó publicando hasta mediados de la década de 1960, y el último número de The Ladder se publicó en 1972.
Muchas veces aislados en pequeños pueblos o sintiéndose solos en otras ciudades grandes, los homosexuales se informaban acerca de San Francisco con mucho interés. Muchos decidieron, en la década de 1950 y 1960, comprobar ellos mismos si podían encontrar almas gemelas en la ciudad de la bahía. Quizás el momento clave fue en junio de 1964, cuando la revista familiar de mayor circulación en los Estados Unidos, Life, publicó un artículo con texto y fotografías que bautizaba a San Francisco como la "capital gay" de la nación.
